Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

16 feb. 2018

Ayuno intermitente y pérdida de peso, llega el primer metaanálisis

Si en el mundillo del adelgazamiento hay un enfoque que se haya puesto especialmente de moda durante los últimos años, ese podría ser el ayuno intermitente. Impulsado por algunos gurús de las dietas y la salud y por seguidores de los enfoques de la alimentación evolutiva y las dietas paleo, ha logrado acumular una buena cantidad de defensores que le encuentran posibilidades para todo tipo de beneficios. Y también una buena cantidad de modalidades (algunas de las cuales pueden conocer en este enlace o este otro). Aunque, como comenté en este post anterior, todavía no hay demasiadas pruebas que sustenten todas esas maravillas.

Era cuestión de tiempo que llegaran las primeras revisiones sistemáticas sobre la eficacia del ayuno intermitente, centradas en la pérdida de peso, que es el tema central de este blog. Así que les he traído un resumen de sus resultados, para que puedan sacar sus propias conclusiones.

El primer trabajo que voy a mencionar es el más reciente y posiblemente el más exigente, así que voy a describirlo con algo más detalle. Se trata de un metaanálisis, "Intermittent fasting interventions for treatment of overweight and obesity in adults: a systematic review and meta-analysis" (2018) y ha sido realizado por investigadores británicos. Tras buscar los ensayos correspondientes y proceder a su análisis, seleccionaron seis de ellos, que cumplían los requisitos establecidos (entre otros, al menos 12 semanas meses de duración, con grupo de control y un mínimo de aleatorización entre los sujetos). Cuatro de estos ensayos compararon la eficacia del ayuno intermitente frente a la restricción calórica constante  y dos de ellos frente a ningún tipo de intervención. Con una duración de tres meses hubo dos ensayos, con cuatro meses solo uno, con seis meses otros dos ensayos y con doce meses de duración se incluyó un único ensayo.

Pues bien, a continuación les incluyo los resultados del metaanálisis, representados de forma gráfica:

Peso corporal, comparando ayuno intermitente (IER) frente a restricción calórica continua (CEI):


Peso corporal, comparando ayuno intermitente (IER) frente a ninguna restricción:



Y las conclusiones de los autores fueron las siguientes:

"Hubo pocos estudios que cumplieron los criterios de inclusión (...) además, los estudios fueron de calidad variable con seguimiento inadecuado y generalización limitada. El metaanálisis reveló que tanto la restricción energética intermitente como la restricción energética continua dieron como resultado una pérdida de peso similar, por lo tanto, el ayuno intermitente es tan efectivo como la restricción calórica continua para la pérdida de peso a corto plazo en adultos con sobrepeso o con obesidad. La restricción energética intermitente fue más efectiva que no seguir ningún tratamiento, sin embargo, debe interpretarse con cautela debido al pequeño número de estudios existentes (...)."

Los investigadores también incluyeron una tabla con la comparación de otros indicadores relacionados con la salud, en la que se aprecian mejores valores de insulina para el ayuno intermitente (aunque utilizando datos de solo dos ensayos):


Cabe destacar que los investigadores insistieron en la escasa cantidad y regular calidad de la evidencia, por lo que no se lanzaron a hacer ningún tipo de generalización ni de recomendación clínica concreta.

Aunque éste ha sido el primer metaanálisis sobre el ayuno intermitente, he localizado otras dos revisiones sistemáticas publicadas anteriormente (en las que se utilizaron criterios menos exigentes), cuyas conclusiones les incluyo a continuación:
  • Alternate‐day versus daily energy restriction diets: which is more effective for weight loss? A systematic review and meta‐analysis (2016): "Entre los individuos con obesidad, la restricción energética intermitente es un método dietético eficaz y puede ser superior a las dietas muy bajas en calorías para algunos pacientes debido a su mayor adhesión, la mayor pérdida de grasa corporal y preservación de la masa magra. Sin embargo, se necesitan más estudios que comparen ambos enfoques (preferiblemente ensayos clínicos aleatorios) que también controlen las características del paciente, para confirmar la eficacia para la pérdida de peso y para determinar si la restricción energética intermitente es más adecuada para ciertos colectivos (...) ".
  • Intermittent energy restriction and weight loss: a systematic review (2016):  "(...) la restricción energética intermitente puede ser una alternativa dietética eficaz para promover la pérdida de peso en adultos con sobrepeso / obesidad a corto plazo (es decir, durante un período de 12 meses) para el tratamiento del sobrepeso y la obesidad. (...). Los resultados muestran que la restricción energética intermitente puede dar lugar a una pérdida de peso en adultos con sobrepeso y obesos que es comparable la restricción energética tradicional. Además, los resultados de la composición corporal, incluida la pérdida de grasa y la retención de la masa magra, son comparables en la mayoría de los estudios. (...)  
En resumen, parece que el ayuno intermitente puede ser una opción válida para perder peso, aunque tampoco hace milagros, con eficacia similar a otras estrategias de restricción energética equivalente.  Así que podríamos decir que es un tipo de intervención prometedora, aunque todavía con escasa evidencia,  y sin resultados a largo plazo.  

Seguiremos informando...

14 feb. 2018

Plan para la mejora de la composición de los alimentos, ¿va a funcionar?

Hace unos días, la Ministra de Sanidad se encargó personalmente de hacer la presentación oficial de su última iniciativa sobre alimentación y salud. La rueda de prensa  tuvo un impacto considerable en todo tipo de medios y pudimos leer una buena cantidad de titulares relacionados.

El documento en el que se describe toda la iniciativa se titula "Plan de colaboración para la mejora de la composición de los alimentos y bebidas y otras medidas 2017-2020" y se puede descargar completo desde este enlace.

Para quien no les apetezca leerlo completo, se lo resumo brevemente:

El Gobierno ha llegado a un acuerdo (de carácter voluntario) con una buena cantidad de representantes de la industria alimentaria (en general asociaciones de diversos sectores) para que los fabricantes se comprometan a modificar la composición (un proceso también denominado  "reformulación") de algunos de sus alimentos procesados o altamente procesados. Los nutrientes objetivo serían sobre todo las grasas saturadas, la sal y el azúcar y el fin último sería conseguir alimentos más sanos y contribuir a la mejora la salud de todos los ciudadanos.

En este post no voy a entrar a criticar cada detalle de la iniciativa, ya que se ha hablado bastante del tema en muchos medios y en las redes. Si alguien quiere conocer algunas opiniones y posiciones, especialmente las voces más críticas, puede leer este artículo publicado en El Mundo, que las resume bastante bien (incluso incluye un pequeño comentario de un servidor).

Sin embargo, quisiera comentar algo de lo que, en mi humilde opinión, no se ha hablado lo suficiente. Algo que considero fundamental y que debería ser el punto de partida de todo proyecto planteado desde las instituciones sanitarias. Me refiero a las pruebas y la evidencia en las que se basa.

12 feb. 2018

Aceites y contaminación al freír alimentos


Ya hemos hablado en este blog sobre la aparición de tóxicos en los alimentos como consecuencia de los procesos de cocinado, sobre todo al someterlos a muy altas temperaturas, es un tema que últimamente parece suscitar bastante interés. Pero hay otro muy relacionado y del que se habla muy poco, quizás debido que el tiempo que pasamos cocinando tiene una tendencia decreciente: la contaminación ambiental que estos procesos pueden provocar en nuestro hogar.

Basta fijarse en la cantidad y el aspecto del humo que se puede generar en algunos procesos como la fritura, para preguntarse por su relevancia y posibles efectos para nuestra salud al entrar hasta nuestros pulmones. Pues bien, el IARC, el organismo de la OMS encargado de evaluar la carcinogenicidad de todo tipo de sustancias, ha clasificado en el nivel 2A (probablemente carcinogénicas)  las emisiones que se producen al freír alimentos. Así que la cuestión tiene su miga.

6 feb. 2018

La odisea de comer saludable en el trabajo



Se suele hablar bastante de la calidad de la alimentación infantil en los colegios; nos preocupan los niños y así debe seguir siendo. Pero su equivalente en los adultos, la realidad alimentaria en el entorno laboral, es uno de esos temas "huérfanos" de análisis y pobre en políticas e iniciativas. Si es usted una de las numerosas personas a las que le toca comer en el trabajo, basta con que analice su propia situación. ¿Se encuentra con facilidades y ayuda para hacerlo de forma saludable? ¿O todo eso corre por su cuenta y riesgo?

Para empezar a profundizar en el tema, podría animarse a leer el documento "Entornos Laborales Saludables: Fundamentos y Modelo de la  OMS", en el que se supone que una organización tan prestigiosa y sensible como la OMS da directrices para que las empresas fomenten entornos saludables para sus trabajadores. Pero comprobará que la presencia de la alimentación es menos que anecdótica. ¿No habíamos quedado que actualmente la obesidad y la mala alimentación son algunas de las principales causas de enfermedad y mortalidad?

25 ene. 2018

¿Comer chocolate provoca acné?

Hace bastante tiempo uno de los métodos más utilizados para intentar evitar que los adolescentes se ventilaran en minutos la tableta de chocolate recién comprada era amenazarles con sufrir uno de los efectos secundarios más temidos a esa edad: la aparición de granos. Normalmente esta estrategia no servía para mucho ya que la tentación es inmensa, pero posiblemente ayudaba bastante a aumentar los sentimientos de culpa de los jóvenes si se les iba la mano con este alimento.

Sin embargo, esta creencia fue ido diluyéndose poco a poco, en la medida en la que algunos estudios no confirmaron esta relación. Probablemente la investigación mas influyente en este sentido fue "Effect of Chocolate on Acne Vulgaris" (1969), un trabajo realizado en una prisión y en el que se involucró a  65 personas, divididas en dos grupos. A los componentes del grupo de intervención se les ofreció una barrita diaria de chocolate de algo más de 100 gr durante cuatro semanas de y al de control otra de composición y sabor similar, pero sin chocolate. El estudio fue de diseño cruzado, así que tras ese periodo los sujetos se intercambiaron de grupo y se repitió el experimento.

19 ene. 2018

¿Cual es el origen y tipo de los azúcares que comen los niños?

Aunque casi todo el mundo acepta que el excesivo consumo de azúcar no hace ningún bien, con frecuencia no somos conscientes de la gran cantidad de alimentos que nos aportan este nutriente. Iniciativas relacionadas con la alimentación diaria como www.sinazucar.org  ayudan a educar y concienciar en este sentido, aunque todavía queda mucho trabajo por hacer.

Respecto a la difusión de información más técnica y compleja (pero también importante) sobre el consumo de azúcar, como por ejemplo la realidad de los datos epidemiológicos, también hay muchas asignaturas pendientes. La mayor parte de las personas no saben con precisión cuál es la realidad en este sentido.

Un reciente estudio realizado en EEUU nos puede ayudar al respecto. Se trata de "Sugar intake by type (added vs. naturally occurring) and physical form (liquid vs. solid) and its varying association with children's body weight, NHANES 2009-2014" (2018) y sus autores analizan el consumo de azúcar entre niños y adolescentes basándose en los datos estadísticos de la encuesta oficial NHANES, y en más de 8000 sujetos, segmentando los datos respecto a su origen y estado físico de los alimentos que la aportan: azúcares añadidos o naturales y desde alimentos sólidos o líquidos.

9 ene. 2018

Evolución de la comida procesada y los azúcares añadidos en España

No es habitual encontrar estudios epidemiológicos interesantes sobre nuestro país. Los grandes trabajos de este tipo casi siempre llegan de Estados Unidos y los investigadores españoles últimamente no andan sobrados de recursos ni de iniciativas para poder trabajar. Esto provoca que gran parte de la realidad alimentaria la interpretemos en base a información obtenida a muchos kilómetros de distancia.

Por eso se agradece especialmente la reciente publicación de "Added sugars and ultra-processed foods in Spanish households (1990–2010)" (2017), un estudio con una muestra significativa (más de 20.000 hogares que son encuestados por el INE) y sobre un periodo de tiempo importante (tres décadas, de 1999 a 2010). Además,  me parece que tiene un interés añadido porque se ha centrado en la obtención de dos datos de especial relevancia para la obesidad: el consumo de azúcares añadidos por un lado y el nivel de procesamiento de la comida por otro. Este segundo dato es especialmente novedoso y se ha calculado siguiendo las directrices de la clasificación NOVA, de la que hablé en este post anterior.

2 ene. 2018

Nuevo libro: El poder y la ciencia de la motivación

Como bien saben, hasta ahora mi faceta de escritor de libros se ha centrado sobre todo en el ámbito de la salud, la obesidad y la alimentación, con cinco obras publicadas sobre ese tema. Pero como se puede deducir del contenido de mi blog personal o de mi cuenta de twitter, mis inquietudes van más allá del campo dietético.

Uno de los temas que me interesa especialmente es la psicología, ya que el comportamiento humano y el funcionamiento del cerebro me parecen fascinantes. Durante los últimos años - por varias razones - he tenido la oportunidad de profundizar en investigaciones y trabajos de expertos sobre una cuestión de esta disciplina: la motivación. Muy relacionada con los hábitos alimentarios pero también con muchos otros. Y he comprobado que hay contenidos muy interesantes y con mucho potencial.

Así que durante los últimos meses he estado trabajando intensamente en un nuevo libro, que he titulado "El poder y la ciencia de la motivación". Y que tiene este aspecto:


Esta es la sinopsis que pueden leer en su contraportada:

"Todos nos lo hemos preguntado alguna vez: ¿Por qué hacemos lo que hacemos? ¿Y por qué no hacemos algunas cosas que sabemos que deberíamos hacer? Comer bien, hacer ejercicio, estudiar, trabajar… La respuesta es más sencilla de lo que parece: porque algunas cosas nos motivan, pero otras no. 

La motivación es el  motor que impulsa y dirige nuestra vida,  que nos hace tomar decisiones y actuar. Y si somos capaces de comprenderla, quizás podamos cambiar nuestros comportamientos y disfrutar de una vida mejor y más saludable. 

Este es un libro de divulgación que resume la ciencia y el conocimiento sobre la motivación, con un lenguaje accesible y cercano,  basándose en los últimos estudios e investigaciones. Y que aporta ideas y sugerencias para buscar la motivación a la hora de afrontar el cambio de hábitos en la alimentación, el ejercicio, los estudios o el trabajo.

La motivación es lo que mueve a las personas y posiblemente lo que mueve el mundo. 

Es momento de saber cómo funciona."

Les confieso que este lanzamiento es bastante especial para mí, por la novedad de la temática. Aunque he tenido la suerte de contar con el feedback de excelentes profesionales de la psicología, como el de Laura Morán, estoy particularmente emocionado y expectante.

Por mi parte, les aseguro que el conocer "las tripas" y la ciencia de la motivación me ha ayudado a entender mejor muchos comportamientos de las personas, incluido el mío. Me he vuelto un "superfan" del tema y ahora estoy convencido de que, como dice en la sinopsis,  es uno de los motores que mueve a las personas.

De cualquier forma, espero que este libro también sea de interés para los aficionados a la comida y las dietas, ya que dedico un capítulo completo a la búsqueda de la motivación por comer saludable, con información valiosa y que complementa la de los otros cinco libros.

Pueden descargar una muestra con el primer capítulo en este enlace y pueden adquirir el libro completo en diferentes formatos y a precio muy razonable en las plataformas habituales, en los siguientes enlaces:
Espero que la lectura les resulte interesante y, sobre todo, les sea útil para aprender e intentar mejorar su vida.

21 dic. 2017

Glucosa y horario de las comidas

Que nuestro cuerpo funciona de forma diferente en función del horario del día es algo que nadie discute. Lo comprobamos a diario, por ejemplo respecto al sueño y la necesidad de dormir. Pero todavía no está muy clara la influencia e impacto de esta variable en la alimentación y el sobrepeso. Tal y como se se contaba en esta reciente revisión de la AHA, todavía no hay suficientes evidencias para sacar demasiadas conclusiones fiables al respecto.

Hace unos días se ha publicado un estudio sobre el tema que puede aportar algo más de información sobre este tema y que me ha parecido interesante. Se trata de "Effect of meal timing on postprandial glucose responses to a low glycemic index meal: A crossover trial in healthy volunteers" (2017) y sus autores han analizado la respuesta glucémica (glucosa en sangre) en personas sanas a diferentes horas del día: Por la mañana (8:00), por la tarde (20:00) y a media noche (00:00), en dos situaciones, tras ingerir una solución de glucosa por un lado y tras una comida de bajo índice glucémico por otro.

12 dic. 2017

Comidas navideñas, ¿podemos hacer algo para contrarrestrar los excesos?


Un año más llegan la época navideña. Y aunque la publicidad emocional se empeñe en convencernos de otras perspectivas más idílicas, es una época que se caracteriza sobre todo por una cosa: los excesos. Excesos con las compras, excesos con el alcohol... y excesos con la comida, claro.

Como ya conté en este post anterior, todos estos excesos posiblemente van a pasarnos factura en lo que respecta al sobrepeso. Quizás no de forma tan terrible como pensamos, pero una factura significativa. Basta con echar un vistazo al gráfico que se incluyó en uno de los estudios citado en dicho post para comprobar que las vacaciones son periodos bastante fértiles para el aumento del peso:

8 dic. 2017

Los conflictos de interés y la transparencia en la investigación sobre nutrición

Hace no mucho publiqué la traducción de un artículo del conocido y siempre interesante investigador John Ioannidis, en el que se planteaban algunas cuestiones importantes sobre los estudios de nutrición. Parece que su incursión en esta temática no va a ser algo puntual, porque acaba de publicar en JAMA otro artículo sobre el tema de los conflictos de interés.

Me refiero a "Disclosures in Nutrition Research, Why It Is Different" ("Transparencia en investigación sobre nutrición, por qué es diferente")  y creo que pone sobre la mesa cuestiones bastante importantes que es necesario abordar cuanto antes.

A continuación les traigo una traducción libre del artículo completo:

21 nov. 2017

Los alimentos menos seguros... pero no los menos saludables

En este blog hablamos mucho de la relación entre los alimentos y la salud, casi siempre con una perspectiva a medio-largo plazo y basándonos en ensayos o estudios que analizan la incidencia de enfermedades crónicas. Sin embargo, también hay otra perspectiva para analizar la relación entre los alimentos y la salud, la de la seguridad e higiene alimentaria.

Aunque hoy en día estamos muy acostumbrados a comer alimentos higiénicamente seguros, hasta hace no demasiado las enfermedades y muertes asociadas a intoxicaciones por diversos patógenos en alimentos eran muy numerosas. Los controles y protocolos que se han ido implementando en toda la cadena de producción de alimentos han conseguido minimizar estos problemas, pero no está mal recordar de vez en cuando que, aunque en los países desarrollados sea pequeño, el riesgo sigue existiendo.

8 nov. 2017

Adicción a la comida, el mayor estudio epidemiológico

Además de desarrollar el tema de la adicción a la comida con detalle en El Cerebro Obeso, he publicado varios posts al respecto, tanto en este blog (uno, dos, tres, cuatro) como en otras webs en la que he tenido el honor de colaborar (uno). Es un tema que me parece realmente interesante, con mucho potencial y que genera un intenso debate entre los expertos.

Este interés me ha llevado hasta el último estudio publicado sobre esta cuestión hace tan solo unos días en la revista Appetite, "Food and beverage consumption and food addiction among women in the nurses health studies" (2017). Tiene especial relevancia porque es el mayor que se ha realizado hasta la fecha y el primero con una dimensión bastante respetable. Se enmarca dentro de la iniciativa Nurses Health Study (NHS y NHS II), una enorme investigación epidemiológica que dio comienzo en 1976 y que continúa en la actualidad, habiendo llegado a un seguimiento total acumulado de casi 300.000 mujeres.

1 nov. 2017

Lucha contra la obesidad en Brasil, resultados y retos

En este blog ya he hablado en alguna ocasión de las iniciativas brasileñas para combatir la obesidad. Pueden leer sobre ellas en este post o en este artículo. Son una interesante referencia a seguir sobre todo por dos razones: porque es uno de los países con mayor índice de obesidad del mundo y porque han sido los primeros en decantarse por identificar como el problema raíz a los alimentos ultraprocesados.

Desde hace unos años sus políticas y campañas son más innovadoras, que las de la mayoría, basta leer sus directrices didácticas de 2014 (en inglés o en portugués) para comprobar que son diferentes a las habituales y que se basan prioritariamente en alimentos en lugar de en nutrientes. Sus textos se centran en la promoción de su conocimiento, compra, preparación y consumo. De hecho, el documento a veces se parece más a un manual de cocina que a una guía dietética.

Dado que el problema de la obesidad es muy complicado, harán falta décadas para conseguir resultados importantes (como explico con más detalle en "La guerra contra el sobrepeso"), pero es necesario ir vigilando los indicadores de todas estas experiencias para monitorizar si la dirección es la adecuada.

Según los últimos datos, estos son algunos resultados obtenidos hasta la fecha en Brasil:

23 oct. 2017

¿Cenar poco es importante para adelgazar? El metaanálisis


La influencia del horario de las comidas (lo que algunos denominan crononutrición) en el peso corporal es uno de esos temas repleto de mitos basados en refranes, anécdotas, hipótesis bienintencionadas, intereses espurios y, en el mejor de los casos, estudios observacionales. Y cuando se publican revisiones como la realizada por la American Heart Association desde la perspectiva del riesgo cardiovascular, las conclusiones son pocas y "con la boca pequeña", porque las evidencias siguen siendo bastante escasas.

Una de las cuestiones estrella en este ámbito de la crononutrición es la cena, tanto respecto a su composición, como su aportación calórica. Hoy no toca tratar el tema de la composición - otro repositorio de mitos que da para varios artículos - pero respecto a su abundancia  la popular recomendación de "desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un mendigo" sigue siendo la idea predominante. El control calórico en las cenas sigue siendo una de esas recomendaciones universales que se da con bastante frecuencia a aquellos que necesitan adelgazar. Y que a menudo supone acostarse con una incómoda sensación de vacío en el estómago, que no siempre resulta fácil de sobrellevar. A pesar de que incluso la propia AHA alertaba de la escasez de investigaciones con estas conclusiones:

"El impacto del horario de las comidas, particularmente la cena, necesita más estudio. A nivel epidemiológico las conclusiones sugieren un potencial efecto perjudicial de comer muy tarde sobre la salud cardiometabólica, pero los ensayos de intervención son pocos y con resultados muy diversos, por lo que no se pueden sacar conclusiones definitivas ni hacer recomendaciones."

Yo mismo también he llegado a conclusiones parecidas en post anteriores, en los que he tratado el tema del horario y de las cenas, y a pesar de reconocer la falta de pruebas sólidas, no he podido evitar recomendar no comer demasiado por la noche, ya que las revisiones indicaban que hay indicios de posibles beneficios en ese sentido.

Lo cierto es que hasta ahora no se había hecho una revisión sistemática centrada en el tema de la cena y su abundancia, que analizara su influencia en el peso corporal, considerando todos los estudios relevantes sobre el tema, tanto observacionales como de intervención. Así que la reciente publicación de "Are large dinners associated with excess weight, and does eating a smaller dinner achieve greater weight loss? A systematic review and meta-analysises" (2017), una revisión sistemática y metaanálisis que ha analizado si las cenas abundantes hacen engordar y si reducir su aportación calórica permite adelgazar más, es una buena noticia. Que espero que se complemente con futuras publicaciones sobre el mismo tema.